Los maestros siempre han sido capaces de ajustar las enseñanzas espirituales a las necesidades de la época en que vivían. Cuando fue necesario, estos líderes espirituales excepcionales también interpretaron las tradiciones religiosas, conectándolas a las costumbres espirituales de ese tiempo, haciéndolas más reales y actuales(o creando algo completamente nuevo). Por lo tanto, las grandes religiones surgieron como resultado de estas reformas necesarias. Por ejemplo: hace 2.500 años, el budismo formó dentro de la cultura védica. Quinientos años más tarde el cristianismo se convirtió del judaísmo. Las reformas se produjeron incluso dentro de estas principales religiones. Costumbres humanas, de la vida y las condiciones sociales han cambiado radicalmente desde la fundación de estas religiones milenarias. Tal vez esta es una de las razones por las que la conexión con lo sagrado, desarrollada durante aquellos añons, ha desaparecido. Más signos hacen hincapié en que estas estructuras milenarias y doctrinas religiosas no coinciden con las necesidades actuales de la humanidad. La espiritualidad moderna promueve experiencias personales en lugar de la fe y el conocimiento directo en lugar de la doctrina.

El buscador espiritual del siglo 21 no se conforma sólo con la información teórica; para él, el verdadero conocimiento significa saber cómo actuar con el fin de mejorar la calidad de su vida. Cada aspecto de la vida moderna implica eficiencia, éxito y debido a esto, es posible mejorar la calidad de vida y superar nuestros límites.

La escuela espiritual que representamos corresponde en todos los niveles con las necesidades y las posibilidades del hombre moderno, y ha sido desarrollada a partir de una tradición espiritual ancestral tibetana. Este sistema, que se ajusta a las necesidades del hombre de hoy, se llama Pránanadi. La corriente llamada Pránanadise formó y llegó a Europa de la misma forma que las antiguas técnicas que se utilizaron y guardaron en la India en la etapa inicial del budismo tibetano, llegaron al Tíbet y se adaptaron a ese conglomerado cultural particular. Esta Ciencia Divina ha circulado y se ha adaptado continuamente durante miles de años a diferentes estructuras religiosas sin dogmatización. Cuando practicamos el método Pránanadi, la atención se centra en el logro de las verdades espirituales, en vez del aprendizaje de la teoría trás de él. Esto es lo que distingue Pránanadi de otros caminos espirituales. Los ritos de iniciación tradicionales, seguido de la aplicación del método, guían al practicante hacia una comprensión más profunda del fenómeno Pránanadi. En consecuencia, Pránanadi no es un camino basado en principios religiosos, sino una estructura adaptable de antiguas técnicas hacia la Iluminación Espiritual.

La asimilación de la lengua Dharma no sólo implica una visión intelectual. Requiere entrar en el proceso de focalización - meditación - contemplación de ciertos modelos ancestrales formados a partir de la luz y el sonido.

Percibir las emanaciones del Dharma implica alcanzar diferentes niveles espirituales. Por ejemplo:

- Practicar con energías curativas.

- La purificación y compromiso de elementos sutiles.

- La apertura de la ruta hacia el conocimiento de nuestras vidas anteriores.

- Acceso a los estados más profundos de meditación, etc.

El Método Pránanadi nos ayuda a asimilar poco a poco este lenguaje y a lograr todo lo mencionado anteriormente.

!SIMPLE, FÁCIL Y EFICAZ!

Las enseñanzas Pránanadi pertenecen a un sistema que permiten la asimilación y el aprendizaje gradual del método de curación Tradicional Tibetana.

1er nivel  - Pránanadi

Pránanadi, como cualquier otro camino auténtico, comienza con la armonización de la estructura física. Físicamente, la técnica del primer nivel purifica el cuerpo de toxinas. En un nivel físico libera la estructura de la energía humana de tensiónes. Con la ayuda de las técnicas de nivel 1 podemos curar y regenerar el cuerpo. Esta es una etapa de preparación con el fin de acceder a niveles mayores de energía. Practicar el método es compatible con la vida. La capacidad de utilizar esta energía, transmitida a través del ritual de iniciación, se puede utilizar para nosotros y para todos los seres sensibles con el fin de disminuir el sufrimiento.

Beneficios:

- Pilares para la vida.

- Comienzo del proceso de curación.

- Aumentodel nivel de conciencia.

- Nos ayuda a ser libre de problemas mentales.

- Desarrolla la inteligencia corporal.

Segundo nivel - Pránanadi

La conciencia humana procesa los estímulos como formas de luz (imágenes) .El segundo nivel nos enseña modelos de meditación a través del los cuales podemos transformar nuestros estados negativos, emocionales y mentales. De esta manera podemos liberarnos de una multitud de problemas psicosomáticos. También nos aporta la posibilidad de tomar consciencia de los modelos mentales y de cómo liberarnos de ellos. El clímax de la meditación es el momento en que uno puede experimentar el estado primario de una conciencia clara. Al aprender a trabajar con nuestro mundo emocional, aprendemos cómo transformar las energías mentales. Los estados emocionales negativos se convierten en positivos. Por ejemplo:

    El descontento se convierte en la alegría de ser.
    La envidia se convierte en gratitud.
    Los celos se convierten en apreciación a uno mismo, confianza personal.

Después de dominar la técnica de segundo nivel y tomar la capacidad de acceder a estas energías espirituales, podemos extenderlo a los demás; de esta forma, otras personas se beneficiarán de ella también. La verdadera realización del segundo nivel es el primer paso hacia la iluminación Espiritual.

El Tercero y niveles superiores incluyen técnicas tibetanas tradicionales altamente eficientes.

Esta forma natural de curación es sin duda uno de los más maravillosos regalos que hemos recibido los seres humanos.